Putting it together

by Luismi Cavallé

Camping es un framework web para Ruby. Le dicen minimalista por su extraordiaria sencillez. De hecho, seguramente no sirva para hacer aplicaciones webs “serias” pero, justo por eso, es realmente divertido. No en vano su autor es Why the lucky stiff, un tipo bien conocido dentro de la comunidad Ruby entre otras cosas por ser autor de la guía de un lenguage de programación más delirante de la historia, probablemente.

En esta presentación de la RubyConf 2007 podéis encontrar una introducción a Camping. Sin embargo lo que me interesa de la charla es la pregunta que trata de responder y que da título a la misma: ¿Por qué Camping importa?. La pregunta es relevante desde el momento en que presentamos el framework como algo que seguramente no sirve para poner nada en producción. ¿Por qué importa la RubyConf?—si la RailsConf es más grande y tiene más éxito—, incluso, ¿por qué importa Ruby?—si con Java se puede solucionar cualquier problema:

Para alimentar al hacker que llevas dentro

Lo que me hace recordar la memorable cita de la peli La chaqueta metálica, de Kubrick:

Dentro de cada amarillo hay un americano luchando por salir!

Alimentar al hacker que llevo dentro seguramente no sea la razón que más le convenza a tu jefe cuando le propongas utilizar una tecnología o hacer las cosas de una manera determinada. Seguramente tendremos que buscar otros argumentos. Pero, no nos engañemos, a menudo esa es la principal motivación de los programadores a la hora de tomar decisiones. Así que no lo disimulemos más: Los programadores necesitamos alimentar al hacker que llevamos dentro. Porque nos estimula, nos motiva y, finalmente, nos hace productivos (y eso sí que les mola a los jefes)

Y es que cambiar el mundo es una tarea ardua, y de vez en cuando viene bien cargar las pilas. En este sentido, y de esto soy cada vez más consciente, algunas plataformas/lenguages/frameworks son más hackeables que otros y, por tanto, reportan mayores satisfacciones a nuestro inseparable compañero de fatigas. UNIX, no hay duda, es la plataforma hackeable por excelencia. De Ruby enamoran sus capacidades de metaprogramación.

Dentro de cada programador Microsoft hay un hacker luchando por salir

Yo soy la prueba. Seguro que dentro de cada programador Java, pasa lo mismo. Amigos, dejadle salir de vez en cuando (antes de que os hagan jefes y sea demasiado tarde!). Es muy saluable.

Las organizaciones que comprenden esta realidad toman iniciativas al respecto, por ejemplo, permitiendo a sus empleados trabajar en proyectos alternativos o montando periódicamente jornadas de hacking.

Si no tienes la suerte de trabajar en uno de estos sitios tendrás que ocuparte tú mismo de ello. Y aquí os cedo la palabra: ¿Cuál ha sido vuestro último hacking? ¿Cuánto hace de eso?

¿El mío?, la semana pasada: un frontend web para git hecho en Camping. No llegará a ningún lado, pero yo y mi hacker pasamos un buen rato!