Putting it together

by Luismi Cavallé

Desaprendiendo

12 May 08

La historia de cómo llega un nuevo feed al blogroll de uno no siempre se recuerda. No es el caso del blog de un tipo llamado Reg Braithwaite:

Durante la última RailsConf Hispana tuvimos la suerte de contar con Obie Fernandez. En su keynote citó un post titulado algo así como: ¿Y si los modismos y lenguajes potentes solo funcionan con equipos pequeños?

[…] Toda nuestra experiencia en los últimos sesenta años sugiere que la productividad se desploma según el tamaño del equipo aumenta. Así que si lo que quieres es más código de un equipo más grande, tienes que invertir intensamente en maneras de extraer valor de gente improductiva en entornos improductivos.

Pero, ¿qué hay de la otra dirección? Si todo lo que sabemos acerca de los equipos sugiere que los más pequeños tienen la mayor productividad, ¿no sería una elección válida invertir en herramientas y procesos especialmente afinados para maximizar la productividad de los equipos pequeños? […]

El caso es que aunque Obie mencionó al autor del post no me quedé con el nombre, así que unos días después le envié un correo preguntándole acerca del mismo. Obie, muy amablemente, me remitió el link al post original y así fue como este blog engrosó mi ya abultado blogroll.

El blog es absolutamente recomendable, bitbybit—el hermano pequeño de este blog— ya lo ha referenciado en varias ocasiones.

Al tema…

Me interesa ahora una de sus últimas entradas en la que se refiere a cómo la experiencia se convierte en un impedimento a la hora de aprender. A medida que uno acumula conocimientos, todo nuevo conocimiento es contrastado con los ya existentes y si no existe coincidencia el nuevo tiende a ser rechazado. Esto explica que una persona joven, vacía de conocimientos, abrace mucho más fácilmente nuevas ideas al no tener nada con que contrastarlas, a diferencia de personas más experimentadas cuyos conocimientos, paradójicamente, se convierten en un lastre a la hora de aprender cosas nuevas.

No es la primera ni la segunda vez que leo acerca del desprendizaje como mecanismo casi más importante que el propio aprendizaje en el proceso de crecimiento personal. Por ejemplo, se me ocurre que, en lo que a nosotros respecta, pasar de lenguajes estáticos a lenguajes dinámicos es mucho más duro que aprender un lenguage dinámico por primera vez. El conocimiento previo no ayuda, más bien dificulta el aprendizaje en este caso. Seguramente el secreto esté en ser capaz de separar lo realmente valioso de lo que no lo es, ignorar el conocimiento de lo que ya no haga falta, por muy útil que resultase en el pasado, por mucho cariño que le hayamos cogido o por muy confortables que nos haga sentir, para poder seguir avanzando y que la experiencia se convierta realmente en un grado.

Cuando por fin uno consigue que un nueva idea forme parte de una base de conocimientos que inicialmente la rechazaba, cosa que suele ser dura de conseguir, entonces el cerebro nos premia con una grata sensación, yo diría que incluso adictiva, y sentimos que somos una persona distinta, evolucionada.